Odoacro, un visionario del mundo de la fotografía

Quién fue Odoacro?

Cuando llegué a la ciudad de Maribor, tenía un gran propósito: buscar algo que pudiera aprender y disfrutarlo durante mi tiempo libre en Eslovenia. Quería probar una variedad de actividades que nunca antes había hecho. Odoacro Gjue fue el hombre que me ayudó a descubrir mi nueva pasión, la fotografía.

Un cambio de lentes

Gracias a mi coordinadora de movilidad de ZNI, Zavod za Novodobno Izobrazevanje, encontré un taller de fotografía analógica con Odroaco Gjue, un hombre experto en fotografía el cual trabajaba en GT 22, una comunidad artística.

Nunca antes había tomado una fotografía con una cámara analógica. Era más pesado de lo que pensé que sería. Aunque Odroaco me dijo cómo usarlo, estaba preocupada por usar la cámara de manera incorrecta y romperla. Esos fueron mis miedos durante los primeros 15 minutos, luego sentí la cámara como parte de mi mano.

Taller de Odoacro

Rodeamos los alrededores de Maribor tomando fotografías durante un par de horas, más tarde volvimos a GT 22 para revelar lo que habíamos tomado. Odoacro me mostró todo el proceso químico para obtener las fotografías, el cual tiene su complicación.

Me acuerdo que repetimos la impresión de las fotografías unas cuantas veces, ya que la claridad de las primeras nos impedía ver el resultado. Según Odoacro, para obtener un buen resultado necesitas ser preciso.

Taller de Odoacro

Por qué recomiendo el taller?

Durante la sesión de fotografías, la frase «Ya veremos, nunca se sabe» apareció muchas veces. ¡Y es totalmente cierto! Nunca se sabe cómo se ve realmente la fotografía cuando la tomas con una cámara analógica. Eso es lo que más me encantó.

Tal vez podamos decir algo similar sobre mi movilidad a través de la beca TLN de la Asociación Mundus: nunca supe cómo iba a ser realmente y esa fue la magia. Fue impecable.